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jueves, 14 de enero de 2016

Los Molinos de Caz de Colmenar del Arroyo - El Molino de Las Viñas




Aproximadamente a 500 metros aguas abajo del Molino de El Cubo se encuentra el Molino de las Viñas, aparentemente, el más antiguo de Colmenar del Arroyo o el que menos reformas medievales posteriores sufrió.

Está construido en la ladera de una colina que domina una amplia curva del Arroyo, edificado con grandes sillares toscamente tallados. Posiblemente su construcción se remonte a los siglos IX o X, cuando la zona alrededor del vado del Río Perales en Navalagamella, adquirió una alta importancia militar para el Emirato y posterior Califato de Cordoba, con una más que segura base logística y militar ubicada en las cercanías desde la que hacer frente a las incursiones de los Reinos Cristianos del Norte y a la vez prestar apoyo a las aceifas anuales dirigidas contra estos Reinos.  

Si bien su factura es eminentemente árabe, como se puede apreciar en algunos paramentos murales, que combinan el uso de sillar, sillero y ladrillo, parte de sus sillares parecen proceder de la reutilización de materiales procedentes de construcciones anteriores a dicha época. 


Según el Catastro elaborado en 1752 por el Marqués de la Ensenada, existían dos molinos en el Concejo trabajando los meses en que el arroyo llevaba más caudal de agua. El Cardenal Lorenzana en sus Relaciones o Descripciones de 1784 menciona tan solo un molino operativo y posteriormente Madoz en su “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar” de 1845 vuelve a citar la existencia de dos molinos. 

Como ya hemos comentado anteriormente en nuestra entrada "Los Orígenes de Colmenar del Arroyo. Una Historia alternativa", la ausencia de estudios arqueológicos en la zona, así como la constatación de poblamientos romanos y visigodos en la Comarca, nos hacen especular acerca de un origen bastante más antiguo de algunos de los materiales utilizados en la construcción del Molino de Las Viñas. Polémicas y especulaciones aparte, estamos sin duda ante uno de los molinos más bellos y mejor conservados de Colmenar del Arroyo. 





Merece la pena un estudio en profundidad del mismo para comprender la antiquísima técnica empleada en su construcción, ya que se conservan en buen estado todos los elementos que lo componían. Como ya hemos explicado anteriormente, este tipo de molinos, de invención romana aunque de perfeccionamiento técnico y difusión árabe, se levantaban a la vera del arroyo, interceptando el paso del agua con una presa también llamada azud, desde la que se transportaba el líquido hasta el molino mediante un canal o caz, construido con la pendiente adecuada y paralelo al arroyo aunque a un nivel superior al de su cauce. El agua llegaba hasta el molino a través del caz y caía por un cubo de presión construido de sólida sillería. En la parte inferior del molino una rueda hidráulica de madera llamada rodezno, recibía el impulso del agua al chocar con sus palas, que traducía la presión o empuje en movimiento rotatorio sobre un eje o viga que lo transmitía directamente a un aparejo donde se colocaban un juego de piedras de moler, la inferior “solera”, que estaba fija, y la superior móvil “volandera”, que se regulaban a través de palancas. Para salvar el declive en el que está construido el Molino, el caz discurre a lo largo de un fuerte muro, firmemente edificado a lo largo de la colina. Cuenta incluso con un tosco arco de medio punto para facilitar el paso de un lado a otro del grueso muro que soporta el caz. Se conserva también el edificio anexo al molino, igualmente edificado con sillería y materiales de relleno procedentes de otras edificaciones.


Os dejamos unas imágenes del Molino de Las Viñas y os animamos a visitar nuestros Alojamientos Rurales Albus Albi en Colmenar del Arroyo donde tenemos información personalizada a vuestra disposición en el caso de que os interese visitar los Molinos de Caz y el resto de maravillas que esconde nuestro Bonito Pueblo.





Vista del caz desde la parte mas alejada del molino.
Otra vista con los sillares empleados en la construcción.

Compuerta antes de la llegada al cubo de presión.

Compuerta lateral para dar salida al cauce de agua.

Cubo de presión.

Detalle del cubo de presión

Orificio en el que iba encajado el eje para mover el rodezno y el mecanismo para mover las piedras.

Tosco arco de medio punto para pasar por debajo del muro que sostiene el caz .

Otro punto de vista del arco. Nótese la anchura del mismo

Detalle del arco desde el otro lado del muro del caz. Notense los sillares a la derecha de la foto

Cuerpo del Molino de Las Viñas que recubre el cubo de presión 

Otra vista del arco bajo el muro del caz.

Interior del edificio del Molino.


sábado, 24 de octubre de 2015

Los Molinos de Caz de Colmenar del Arroyo - El Molino de El Cubo

Molino de El Cubo, Colmenar del Arroyo (Madrid)

Situado 500 metros aguas abajo de el Molino de Retes, consta de una factura a todas luces medieval, reutilizando materiales de una construción previa existente en el mismo lugar. 

Unicamente conserva el pozo o cubo construido con grandes sillares, magnificamente tallados, recubiertos en su parte externa con mampostería y que forman el cubo de presión por el que caía el agua para impulsar la rueda que a su vez movía las piedras de moler. 

En la parte inferior o bocín, por donde salía el agua, se pueden observar incrustados restos de una antigua piedra de molino, lo que parece confirmar la hipótesis de una reconstrucción empleando elementos de edificios anteriores.

Un rasgo peculiar respecto a los otros molinos existentes en Colmenar del Arroyo es el gran desnivel existente entre el curso del Arroyo y el cubo de presión de éste Molino. Para salvar dicho desnivel, se tuvo que construir un caz o canal sobre un muro de gran altura para salvar la pendiente. El hecho de que no se conserve actualmente ningún resto de dicho canal nos hace pensar que su construcción debía estar realizada con grandes sillares que debieron ser reutilizados en otras construcciones del municipio, probablemente el Lazareto así como los cimientos de la Iglesia de la Nuestra Señora de la Asunción. 

Tampoco se conserva ningun resto de otras edificaciones aledañas al Molino.

Como ya hemos comentado en nuestro anterior reportaje sobre los Molinos de Caz de Colmenar del Arroyo, este tipo de molinos, de invención romana aunque de perfeccionamiento técnico y difusión árabe, se levantaban a la vera del arroyo, interceptando el paso del agua con una presa también llamada azud, desde la que se llevaba hasta el molino mediante un canal o caz, construido con la pendiente adecuada y paralelo al arroyo aunque a un nivel superior al de su cauce. 

Esquema básico de funcionamiento.

El agua llegaba hasta el molino a través del caz y caía por un cubo de presión construido de sólida sillería. En la parte inferior del molino una rueda hidráulica de madera llamada rodezno, recibía el impulso del agua al chocar con sus palas, que traducía la presión o empuje en movimiento rotatorio sobre un eje o viga que lo transmitía directamente a un aparejo donde se colocaban un juego de piedras de moler, la inferior “solera”, que estaba fija, y la superior móvil “volandera”, que se regulaban a través de palancas.

No poseemos datos acerca de la antigüedad de los tres molinos de caz de Colmenar del Arroyo, si bien su construcción y materiales responden a un diseño típico medieval, copiando los modelos construidos por los pobladores árabes en la mayoría de cauces de agua de la Península. En el Molino de las Viñas, a todas luces, el más antiguo o el que menos reformas medievales posteriores sufrió, se aprecian claramente paramentos murales árabes, con el uso combinado de sillar, sillero y ladrillo, lo que vendría a reforzar nuestra teoría que remonta su construcción a finales del siglo IX o comienzos del siglo X, cuando la zona alrededor del vado del Río Perales en Navalagamella, adquirió una alta importancia militar para el Emirato y posterior Califato de Cordoba, con una más que segura base logística y militar ubicada en las cercanías desde la que hacer frente a las incursiones de los Reinos Cristianos del Norte y a la vez prestar apoyo a las aceifas anuales dirigidas contra estos Reinos.

Según el Catastro elaborado en 1752 por el Marqués de la Ensenada, existían dos molinos en el Concejo trabajando los meses en que el arroyo llevaba más caudal de agua. El Cardenal Lorenzana en sus Relaciones o Descripciones de 1784 menciona tan solo un molino operativo y posteriormente Madoz en su “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar” de 1845 vuelve a citar la existencia de dos molinos. 

Actualmente el Molino de El Cubo está situado en el Camino de Retes, en el cauce del Arroyo Corralizo, a aproximadamente 50 metros de la Estación Depuradora de Colmenar del Arroyo.

Os dejamos unas imágenes del Molino de El Cubo y os animamos a visitar nuestros Alojamientos Rurales Albus Albi en Colmenar del Arroyo donde tenemos información personalizada a vuestra disposición en el caso de que os interese visitar los Molinos de Caz y el resto de maravillas que esconde nuestro Bonito Pueblo.






Entorno del Molino de El Cubo visto aguas arriba del Arroyo
Acceso al Molino desde el Camino de Retes.
El Molino de El Cubo desde la parte superior.
Detalle parte superior del Molino. En el centro se puede observar el hueco en el que iba encajado el caz o canal para llevar el agua.
El complicado camino de acceso a la parte inferior del Molino 
Vista del cubo del Molino a mitad del descenso al Arroyo
Vista completa del Molino.
Vista del Molino desde el cárcavo o bóveda de salida de las aguas. 
Vista del cárcavo o conducto de salida del agua.
Detalle de antigua piedra de molino, reutilizada en la construcción del Molino de El Cubo.
Cubo de presión, se puede apreciar la magnífica factura de los sillares con los que está construido.
Desde el interior de cubo de presión.
Detalle del interior del cubo de presión
Vista lateral del Molino
Otra vista del cárcavo
Vista aguas abajo del Molino de El Cubo
Formación rocosa que pudo servir de apoyo al caz del Molino
Otro detalle del cubo de presión
Molino de El Cubo






viernes, 9 de mayo de 2014

Historia de Colmenar del Arroyo

A lo largo de las próximas entradas os vamos a ir mostrando entre otras cosas, los diversos monumentos y rincones curiosos de Colmenar del Arroyo, pero antes os queremos contar un poco de nuestra "historia oficial". El texto está extraído de nuestra web www.albusalbi.com 

En esta entrada de nuestro blog, encontraréis "una historia diferente" de nuestro pueblo Historia Alternativa de Colmenar del Arroyo


La primera mención escrita al origen de Colmenar del Arroyo aparece en el “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar” escrito por Pascual Madoz entre 1845 y 1850. En el se cita que “el pueblo fue fundado en el Siglo XI por pastores segovianos que apacentaban sus ganados ...”

A pesar de este dato, no es posible conocer con exactitud los orígenes del municipio, en parte debido a la escasez de hallazgos y prospecciones arqueológicas y en parte debido a las escasas referencias históricas disponibles. En los parajes “Los Becerriles, Los Cebadales y La Dehesa” existen restos de sepulturas formadas con lajas de piedra con un posible origen visigótico, así como sepulcros antropomórficos excavados en la roca, posiblemente de origen altomedieval. Los cercanos asentamientos romanos en la zona de Robledo de Chavela, las explotaciones de época visigoda en Pelayos de la Presa, así como la importancia militar que en época musulmana tenía el vado del río Perales en Navalagamella, hacen pensar en la existencia de algún tipo de asentamiento o explotación de pequeño tamaño, bastante habitual en los primeros siglos medievales y probablemente abandonado durante alguna de las turbulencias sociales o militares que caracterizaron dichos años. 

Todo parece indicar que estos primeros asentamientos fueron reutilizados por pastores llegados a la zona a finales del Siglo XI, posiblemente como consecuencia de la reciente conquista del Reino de Toledo por parte de Alfonso VI de Castilla, los cuales aprovechando la bonanza del clima, la abundancia de pastos y agua para el ganado, así como la riqueza natural de la zona, construyeron sus propios asentamientos en el actual enclave del Pajar Viejo, en el oeste del municipio.

Estos primeros pobladores aprovecharon la abundancia de abejas existentes en la zona, para construir rudimentarias colmenas en los troncos huecos de los árboles de la zona. El origen del nombre del municipio proviene sin duda de esta actividad.

La principal actividad de este primitivo asentamiento eran el pastoreo, la caza, la apicultura y una agricultura básicamente de subsistencia. La concesión por parte del monarca castellano Alfonso VIII de numerosos privilegios y Cartas Pueblas a La Comunidad y Tierra de Segovia a finales del Siglo XII, aprovechando el desplazamiento de la frontera con Al-Andalus hacia territorios más al sur, trajo como consecuencia una nueva oleada repobladora y un aumento de la población existente hasta ese momento en el municipio que recibió parcelas y nuevos parajes para ser explotados. 

Administrativamente, en esta época, Colmenar del Arroyo pertenecía al Sexmo de Casarrubios, una de las múltiples unidades organizativas en que se dividía La Comunidad y Tierra de Segovia para facilitar su gobierno.

En busca de nuevos emplazamientos para establecerse se comenzó a poblar un nuevo núcleo organizado en torno a Navazás y el Prado del Conde. Abundantes hallazgos de restos de tejas, huesos y fragmentos cerámicos así como la ubicación de la primitiva Iglesia de San Vicente avalan estas teorías. Continuó la explotación de las numerosas colmenas existentes en la zona, así como la caza y el pastoreo, comenzando una explotación intensiva de los recursos agrícolas, plantándose olmos, chopos y olivos, cereales y sobre todo labrándose huertos a ambos lados del arroyo.

De este modo, conforme aumenta la población a finales del Siglo XIII los habitantes se fueron asentando buscando la comodidad y la proximidad al arroyo y los huertos en la zona ahora conocida como Barrio de Abajo. El arroyo en aquella época era más caudaloso y menos profundo que en la actualidad, por lo que fue precisa la construcción de puentes para comunicar las huertas establecidas en sus márgenes.

Tenemos así dos núcleos de población, al Norte el primitivo Barrio de Arriba construido en torno a la Iglesia de San Vicente y el Barrio de Abajo que aglutina a los nuevos pobladores en torno al arroyo y los puentes. Una importante mención al municipio en esta época es el “Libro de la Montería” del monarca castellano Alfonso XI, escrito en torno a 1345 y en el que se describen los montes y parajes en torno a Colmenar del Arroyo y como el rey dio caza a dos osos en la denominada Peña de Ocaña.

Los escasos datos disponibles, nos indican que a lo largo del Siglo XVI, Colmenar del Arroyo continuaba siendo Cabeza de Concejo, y que las reuniones vecinales se realizaban bajo al olmo plantado en la actual Plaza de España, ya que el núcleo urbano se había ido asentando en los lugares que actualmente ocupa, convirtiéndose el arroyo y el olmo en los ejes vertebradores de la vida del pueblo.

En una de estas reuniones del Concejo, los vecinos acuerdan solicitar al Cardenal Juan de Tavera, Arzobispo de Toledo y Primado de España, licencia para la construcción de una nueva iglesia, en las cercanías de la plaza donde estaba ubicado el olmo, ya que la antigua Iglesia de San Vicente se encontraba en un estado ruinoso y su alejamiento del actual núcleo poblacional, la hacía poco accesible a los miembros más mayores de la comunidad. El Cardenal Tavera, concede la licencia para la construcción de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora en privilegio fechado el 1 de Marzo de 1539. La obra ha sido tradicionalmente atribuida al maestro Juan de Herrera o al menos a alguno de sus discípulos y el inicio de su construcción se demoró durante cerca de 50 años debido a la falta de fondos, dándose finalmente por concluidas en Diciembre de 1615.

El rey Felipe IV otorgó en real cédula firmada el 19 de Diciembre de 1626, el título de Villa al lugar de Colmenar del Arroyo y su anejo La Chapinería, reservándose el monarca el señorío sobre las minas de oro, plata y salinas que pudieren encontrarse, quedando así desligado el municipio de la jurisdicción de la Ciudad de Segovia . Cada uno de los 76 vecinos que entonces poblaban Colmenar del Arroyo, tuvieron que abonar la suma de 15.000 maravedíes, si bien los habitantes de La Chapinería solicitaron pagar por si mismos la parte que les correspondía para solicitar a su vez la separación de Colmenar del Arroyo y su constitución como municipio libre e independiente.

Fue necesario el deslinde y amojonamiento de los respectivos términos municipales, para lo cual tuvieron que reunirse el Procurador de Segovia, varios diputados del Reino así como escribanos de los pueblos cercanos para conseguir alcanzar un acuerdo. Una vez consumada la independencia de Chapinería, comenzaron constantes pleitos y conflictos entre los vecinos de ambos pueblos.

El declive económico que asoló a España a finales del Siglo XVII, afectó al municipio, de tal manera que para hacer frente a las numerosas deudas contraídas hasta la fecha, el Concejo decidió en 1692 subastar públicamente el Señorío de Colmenar del Arroyo, siendo adquirido por un tal Alonso Camero, el cual a su vez lo vendió al duque de Noblejas en 1693 por la suma de 64.706 reales. El título de Señor de Colmenar otorgaba al Duque de Noblejas derecho a nombrar a los regidores municipales, a los oficiales de justicia, así como a percibir determinados impuestos.

De esta época tenemos una mención en el catastro elaborado por el Marqués de la Ensenada en 1752 en el que figuran 71 vecinos. En las Descripciones o Relaciones elaboradas por el Cardenal Lorenzana en 1784, el pueblo aparece calificado como insalubre debido a su situación pantanosa y al pésimo estado en que se encuentra el cauce del arroyo. La población se ha reducido hasta los 50 vecinos, sin duda por las malas condiciones sanitarias y las epidemias periódicas que asolaban la zona.

La principal actividad del municipio continua siendo la agricultura, cereales en las tierras de secano y algarrobos, olivos y viñedos en los márgenes del arroyo. Las colmenas, antigua fuente de riqueza para el pueblo aparecen reducidas a tan solo 48 en esta época. La ganadería continuaba siendo una importante fuente de ingresos, tomando especial importancia la porcina frente a las tradicionales equina, vacuna y ovina. Otra fuente de ingresos era la explotación de prados y pastos comunales.

De gran trascendencia para Colmenar del Arroyo fue el decreto promulgado por las Cortes Generales reunidas en Cádiz en 1811 por el que quedaban abolidos todos los señoríos jurisdiccionales y los vasallajes, que tanto habían condicionado el desarrollo de la comarca. Transcurridos 25 años desde la promulgación del decreto, el Duque de Noblejas continuaba dominando Colmenar del Arroyo, por lo que el Concejo promovió un pleito ya que se negaba a abonar la indemnización exigida por el Duque para renunciar a sus derechos sobre el Señorío. Desafortunadamente el fallo final no es conocido y en 1833 el rey Fernando VII promulgó el Decreto de las Provincias, dividiendo el territorio nacional y a consecuencia del cual Colmenar del Arroyo pasó a integrarse en la provincia de Madrid, abandonando todos los lazos con la provincia de Segovia. El pueblo perteneció en un principio al Partido Judicial de Navalcarnero para integrarse en 1887 en el de San Lorenzo de El Escorial.
Gran repercusión tuvieron también en Colmenar del Arroyo los decretos desamortizadores promulgados por el Ministro de Hacienda Juan Álvarez de Mendizábal en 1836 por el numerosos predios, prados, huertos y viñas pertenecientes a la parroquia y a las cofradías religiosas fueron incautados por el Estado y vendidos a precios irrisorios al mejor postor.

El siglo XX vio aumentar la población hasta los 490 vecinos, con la agricultura y la ganadería como pilares básicos de la economía del municipio. En 1927 el alcalde hizo construir la actual Fuente del Caño que canalizó el agua que bajaba de un manantial ubicado en la antigua zona de Navazás.

Como ultimas reseñas históricas citaremos la construcción de las escuelas y del lavadero municipal a comienzos de la década de los cincuenta así como el definitivo encauzamiento del arroyo.
Actualmente Colmenar del Arroyo continúa explotando la agricultura y la ganadería de forma prácticamente testimonial, dedicándose a la oferta turística y como segundo lugar de residencia.





 
Iglesia de la Asunción de Nuestra Señor
a


Puente de El Caño
 

Antigua compuerta del Molino de Retes  

Caz o canal que llevaba el agua al cubo de presión del molino

Piedra de molino conservada entre los restos aledaños al molino
 

Molino de El Cubo

Piedra de molino y salida del cubo de presión del Molino de El Cubo

El Lazareto


Restos sepultura tardorromana en el entorno de El Caño


Conduccion de agua procedente del Acueducto de Segovia


El Caño


Puente de La Fragua


Espadaña de la antigua Iglesia de San Vicente


Potro de herrar


Urna cineraria o posible sepulcro infantil de origen tardorromano o visigodo


Fortines de la Guerra Civil Española (Vista posterior)


Fortines de la Guerra Civil Española


Bonita casa en ruinas


Abrevadero


La Noria de las Huertas


Caz del Molino de Las Viñas


Arco bajo el caz del Molino de Las Viñas